El director Neil Marshall es responsable de hacer algunas de las películas de terror más subestimadas de las últimas décadas, dos de las cuales incluyen su maravillosa película de hombres lobo de 2002 “Dog Soldiers” y su claustrofóbico horror de 2005, “The Descent”. A pesar de lo diferentes que son las dos películas, comparten puntos en común que las colocan en el mismo universo de pesadilla.
La conexión entre las dos películas se puede ver en “The Descent”, cuando el personaje principal de la película, Sarah (Shauna Macdonald), examina los diversos restos óseos de comidas pasadas devoradas por las criaturas carnívoras que viven en el sistema de cuevas subterráneas. En la escena, Sarah escanea brevemente lo que parece la cabeza de un hombre lobo gigante de la película anterior de Marshall, “Dog Soldiers”.
En otra escena menor de la película, Sarah recoge un casco viejo con el nombre “Oswald” escrito en él que encuentra en la cueva subterránea. sirve como otro enlace a “Dog Soldiers”, refiriéndose a un amigo cercano del protagonista principal de esa película, Harry G. Wells (Sean Pertwee), a quien Wells recuerda en la película. Como Wells revela que Oswald encontró su fin a través de una mina terrestre durante la Guerra de Irak, vale la pena preguntarse si se aventuró en el mismo sistema de cuevas que se muestra en ‘The Descent’, algún tiempo antes de su espantosa muerte.